22/abril/24
Nunca me gustó el desayuno
contigo siempre es tan divino.
El café nunca supo mejor
y tus labios le dan el dulzor.
Las heridas por fin cicatrizan,
y mi piel ahora no sangra
y se llenan mis brazos de flores.
Junto a ti todo se vuelve música
y en mis momentos de caos y ruido
cuando todo pierde sentido
de pronto tus brazos me cobijan
y en calma mi mente se queda.
Nadie más entiende mi humor
y nuestros sueños se llevan muy bien.
Tu alma y la mia combinan,
eres el amor de mi vida.
Cuando está todo gris,
tu sonrisa endulza todo
como un dulce de leche
suave, dulce, aterciopelado.