lunes, 3 de noviembre de 2014

Be Strong

Y entonces me doy cuenta de que sé mucho menos de lo que pensé.

Es decir, yo creía que si se me notaba como alguien bastante serio y distante. Resulta que todos piensan que doy ternura y que soy demasiado sensible. No sirvió de nada intentar parecer ruda, jamás me salió después de todo.

Si llegué a pensar que era como guiada por una moda de ser emo y todo eso, no había pensado realmente que quizá no puedo controlar realmente esto... que tengo un problema de tendencia a la depresión. Me da miedo la verdad.

Otra vez me desmoroné frente a ti, y lo cierto es que no estoy muy segura de porqué. Solo se que ese dia tuve muchos pensamientos negativos y no mejoró después de unos tragos. Me da mucha vergüenza que me veas asi, quizá no llegues a comprender que no es mi intención exagerar mis problemas, y mejor... no me gustaría que tu sientieras algo tan feo en carne propia. Solo quiero que estés ahí para poder apoyarme en ti. Realmente me ayuda mucho.

Se siente como... un vacío en el estomago, como ganas de llorar por casi nada, ni siquiera yo me entiendo, eso es frustrante.

No quiero que me veas como alguien débil, aunque... (espero equivocarme con esto) siento que así es como me ves. No quiero... no quiero ser más esa chica frágil... de alguna forma ese recuerdo de mi bailando ska soltando tu mano me hace sentir capaz y menos débil de lo que creí, al menos físicamente. Aunque muy probablemente también sea mucho mejor en mi cabeza de lo que fué en realidad.

Debo autocontrolarme, intentarlo... otra vez, ser fuerte....

sábado, 19 de abril de 2014

De pronto me doy cuenta que cada noche espero tu llegada ansiosamente, que me siento bastante extraña si no te encuentro. Me pregunto qué pasa y qué tan mal está esperarte cada noche...

Siempre me alegra que me invites a salir con tus amigos, y me alegra que ellos me acepten.Por momentos se me llega a olvidar que son tus amigos y me siento parte de la familia, quizá no tenga nada de malo, pero luego a solas en mi cuarto, descubro que es tu familia y que son especiales para ti y llegan a mi sentimientos feos de envidia y un poco de celos, y es que yo no tengo amigos de toda la vida... parece lindo. No digo que no tenga amigos, quizá los menosprecio a veces... pero a veces no se como actuar o pensar sobre eso, me siento una novata en esos temas, porque mientras casi todos hacian amigos y se divertian en la escuela, yo me metía cada vez más en mi burbuja, pero en fin... me alegra ver que hay personas que te quieren y que están dispuestos a defenderte siempre. Valoro eso, y en verdad lo último que desearía sería hacerte sufrir. Espero no hacerlo... de nuevo.

No quiero ser codependiente... no quiero necesitarte... y sin embargo quizá ya lo hago. Pero tu presencia me hace bien. Yo quiero darle un significado bueno a tu presencia en mi vida. Y tu presencia en mi vida no sólo es algo físico, tu me acompañas cada momento, porque me haz dado un poquito de ti en el tiempo que llevamos juntos.

Entonces quiero trabajar en eso... quiero que tu presencia aquí no sea en vano. Quiero honrar tu presencia.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Cicatrices

Algunas personas piensan que los que practican el cutting están locos de atar o que lo único que quieren es llamar la atención. La verdad es que nadie que no haya sentido esas ansias que nosotros sentimos puede saber de lo que habla. Yo lo viví, aunque mi caso no fué tan extremo y eso ha quedado atrás, aún quedan en mis brazos las cicatrices. Me dijo alguien especial para mi el otro día que no le gustaba ver mis cicatrices, supongo que le hace pensar que no hay razón para que existan. Yo no me avergüenzo de ellas, porque me recuerdan el dolor que alguna vez sentí y que ahora intento enfrentar con valentía.

Yo sé lo que se siente, es un dolor interno que no sabes como expresar o sanar. En mi caso estuve enojada conmigo, porque siempre me ha costado hablar con las personas, me preguntaba si en verdad estaba viva. Así fué como empezó. Ver mi sangre fluir por mi piel me tranquilizaba de alguna forma, me hacía pensar que no estaba muerta. He escuchado decir que a algunas personas se les hacía adictivo, y las comprendo, a mi me pasaba lo mismo pero aun me controlaba. A pesar de eso lo hacía cada vez que me sentía mal, frustrada, desplazada, ignorada, enojada, triste, etc.

No se bien como pasaron las cosas, pero poco a poco y gracias a una persona empecé a ver las cosas de otro color, comencé a sentirme bien conmigo misma, a no sentirme tan fracasada, esa persona me ha enseñado a sonreír y aunque aun a veces me siento mal, y cuando me siento triste me dan ganas de tomar una navaja y ver correr mi sangre, ahora puedo detenerme, porque pienso en esa persona y en lo mucho que aprecia mi existencia, entonces me detengo y no lo hago y me siento agradecida con él por eso.

Esas marcas en mis brazos me recuerdan el dolor que algún día sentí, y que eso no es la mejor respuesta. Me recuerdan que no importa lo que haya sentido en los momentos que las hice, porque a final de cuentas lo único que me quedó de eso fueron cicatrices y el dolor que sentía ya no está. Ya pasó.


lunes, 17 de febrero de 2014

Futuro

Me falta mucho por crecer y madurar. Y es que después de todo me pregunto si en verdad acabaremos de hacerlo algún día. Dudo mucho de mi percepción de las cosas, por eso casi siempre ignoro mi propia opinión.

Se que a veces tu expresas mucho y yo respondo poco, pero no es que no entienda, es que a veces no pienso... me alejo a mi mundo y no escucho. Tampoco mereces eso y lo se. Pero quizá a veces no es mi responsabilidad darte lo que necesitas. Pero somos inmaduros y muy probablemente ni siquiera sepa bien lo que estoy diciendo.

Podría decirte algo como: "no puedes llegar a mi vida, sanarme las heridas, revolver mis ideas, adentrarte hasta mis mas profundos pensamientos y hacerme creer que estarás conmigo para siempre y al final irte diciendo que somos inmaduros" pero me doy cuenta que tu jamas me prometiste nada, este sueño de la eternidad juntos solo yo lo construí en mi mente con cada beso, con cada palabra y sobre todo con cada ‘algún día‘ de tu boca. Y después de todo me duele aceptar que tienes razón cuando dices que ahora somos inmaduros y que es difícil imaginar un futuro juntos siendo realistas. Porque se me parte el corazón al ver mis ilusiones sin ninguna posibilidad de hacerlas realidad. Ojala pudiéramos estar eternamente juntos como ahora. Con esta libertad y esta inmadurez que nos sabe bien en el presente.

Me cuesta mucho aceptar que sigues pensando en un final próximo. A mi me duele imaginar ese final y me pregunto ¿que sera de mi sin ti? Quizá soy aun mas inmadura de lo que piensas. Pero es que hay tantas cosas en mi ahora que me hacen pensar en ti... que tienen tu esencia impregnada... que no quiero que algún día sean solo un recuerdo.

Me dueles a veces, amarte... como en los momentos que descubro tu luz en contraste con mi oscuridad. Todo se ha hecho tan difícil últimamente... crecer me agobia y tengo miedo. Odio los finales y las despedidas. Quisiera no tener que despedirme de ti jamas... pero tu ves un final muy claro, yo aun lo veo nebuloso. Aunque lo veo, a final de cuentas.


Perdón si no hablo del presente, nuestro presente en el que encajamos imperfectamente a la perfección, lo haz dicho todo ya.  Solo puedo decir que aun siento todo lo que te expreso con palabras e intento con acciones. Quizá tampoco es la forma ideal, pero es lo que puedo ofrecer por ahora.

Mentiras

De pronto, un día cualquiera, explotó sobre nosotros una verdad que yo había escondido quizás por no hacerte daño, quizás por evitar un mal rato.
Después de unos días de no hablar casi nada, mientras me sentía fatal y culpable, imaginando y temiendo que quisieras alejarte de mi. Hoy nos vimos, yo preferí hablar en persona y me prometí a mi misma que no me quedaría callada como siempre.

Fue una tarde larga y triste. Me dijiste que te había decepcionado, que ya no confiarías igual en mi, pero que quizás con el tiempo podrías recuperar esa confianza. Eso me tranquilizo un poco, pero aún tenia guardado algo. Dijiste que no tenia porque ocultarte nada, que quizá tu como mi novio podrías haber hecho algo en su momento. Tienes razón, no te había dado tu lugar como mi compañero. En realidad fui egoísta y no pensé en tus sentimientos. Y me doy cuenta hasta ahora, de que tu siempre piensas en mi, que siempre te preocupas de mis necesidades y mi bienestar. Que muchas veces me haz puesto a mi por encima de otras personas, incluso de ti.

De pronto nos cubrió un silencio casi tranquilizador, pero en mi mente no dejaba de pensar que aun no había sido completamente sincera contigo y se que debía confesarlo en ese momento o sería mucho peor y no podría ocultarlo por mucho tiempo, ademas es cierto lo que dices de que mereces la verdad... siempre. Y entonces fue cuando dijiste, casi como si leyeras mis pensamientos, que si había otra cosa que debía decir, era el momento... y entonces lo dije... de la forma mas suave que pude. Al terminar de hablar y tu estabas agachado, cabizbajo... pude oír que llorabas y eso me dolió mucho, aunque por otro lado también me sentí liberada al haber sido sincera. No decías nada y habían pasado 10 minutos, quizás mas o menos, pero a mi se me hizo eterno. No decías nada y no me gustaba, quería que me dijeras lo que fuera. Incluso que me reclamaras. Después de mucho insistir, de pronto te levantaste y dijiste: ¿ te parece bien haberme engañado todo este tiempo? y te fuiste... yo te seguí y me volví a sentar junto a ti. Sin saber que decir en mi defensa,  solo pensaba que fui muy tonta y que lo ultimo que hubiera querido era verte llorar así por mis errores. Me arrepiento tanto de no haberte dado tu lugar.  Entonces te levantaste e intentaste irte. Dijiste lo que tanto temía: que ya no querías seguir sufriendo por mis errores. Que la poca confianza que aun quedaba se fue. Ya ni siquiera creías en mi amor. Que quizá sería mejor alejarnos. Yo me sentí morir, pero pienso que cada vez te hago mas daño y que lo que mas quiero es que seas feliz. Te lo dije, pero continué siguiéndote los pasos mientras intentabas irte de allí y dejé en claro que no quería dejarte ir,  a menos que me dieras una esperanza de que esto no ha terminado. Porque seria la peor forma de que acabe.  Dijiste que parecerías un idiota si pasabas por alto mis mentiras.

Hacía frío y aun en esa situación te preocupó que yo estuviera bien así que me dijiste que me abrigara. Te paraste frente a mi como esperando a ver si decía algo mas y yo, cabizbaja y abatida dije que no podía asegurarte no hacerte daño de nuevo porque las veces que lo he hecho ha sido sin querer. Pero que me esforzaré, dije que lo sentía una vez mas y lo tonta que había sido en el pasado. Tu respondiste que creías haber encontrado a la indicada, pero que te equivocaste. Eso me dolió en el alma. Te supliqué una oportunidad, que no me dejaras ir y al fin dijiste que a pesar de sentirte idiota no querías dejarme ir. Que obviamente ya no confías igual en mi pero que podemos intentarlo. Nos dimos un abrazo y comencé a llorar mas. Pienso que esta vez me esforzaré aun más, porque se que vales la pena y que te lo mereces, seré sincera ahora, no te dejare de lado y pensare mas en ti y en tus sentimientos.

El resto de la tarde son sonrisas sin dejar de abrazarnos y besarnos. Después de esta reconciliación, me siento dolorida un poco, pero esperanzada. Imagino que te sientes igual. Se que las cosas no podrán ser como antes y eso me duele demasiado ( y se que estar lejos de ti me habría destrozado) pero prometo que me esforzare por recuperar aunque sea un poquito de la confianza que me tenias. Estoy triste, pero tengo esperanza de recuperar casi por completo lo que teníamos.