miércoles, 29 de mayo de 2013

Lo Que Soy y lo Que No Soy

De pronto me encuentro con que ni siquiera a través de las redes sociales, sin tener que ver a las personas frente a frente me he podido dar a notar.
Pero asi ha sido siempre, al menos en el mundo real... yo, soy siempre la que está allá en aquél rincón que nadie ve, mientras los demás se ocupan de vivir sus vidas. Comparten sonrisas, bromas, conflictos.
Y yo... simplemente soy una espectadora.
Aunque a veces no me importa. Simplemente me volteo y empiezo a encerrarme en mi. A nadie le importa después de todo... y he pasado buenos momentos conmigo misma. Y es cuando me repito: "no necesito de nadie, yo puedo sola"

Pero no, después me doy cuenta que de nuevo me he quedado observando a aquellas personas que les es fácil hablar con los demás, que resultan agradables, aquellos a quienes siempre buscan las demás personas. Y pienso que sería genial ser asi.
Pero ¿a quien engaño? ni siquiera me resulta fácil decir un "buenas tardes"... mucho menos hablar asi, tan abiertamente con los demás.

Eso es lo que soy... la chica introvertida, invisible... lo que no soy es esa persona que siempre está rodeada de gente, que es alegre y parlanchina...

sábado, 25 de mayo de 2013

Analizando y recordando...

Después de pasar meses enteros odiando y temiendo a alguien a quien un día juré amar, me decidí a perdonar... y a dejar ir, dejar de temer. Porque después de todo no creo que se atreviera a hacerme daño... o no más del que me causó antes.

Pero un día cualquiera me topé con unas fotos... y pensé: después de todo algo en esa persona me llamó la atención.... y así fue, supongo que su personalidad tan marcada... las cosas que decía, era como un obscuro poeta. Me llenó de sueños y de ilusiones acerca de un amor verdadero, mejor que el de las películas. Y yo... quizá por mi inocencia o quizá fui tonta... lo creí. Creí todas y cada una de las cosas que decía. Para mi no había mas verdad que su verdad, o como me gustaba llamarla: "nuestra verdad"... jamás lo fue  Ni fue nuestra, ni fue verdad.

Pero en fin... al encontrarme con su recuerdo, me puse a pensar en todas esas personas que quieren tratarlo como a un amigo... quizás hubiera sido menos doloroso ser su amiga. Así no habría tenido que escuchar sus mas oscuros secretos, esos que me confesaba o me inventaba. Igual me alegra no tener que acercarme a él de nuevo. Porque jamás... jamás ni en mil años, ni aunque yo misma enloqueciera podría volver a confiar en él. Vaya, ni siquiera le creería el "buenos días".

No niego que fui feliz en algún momento, porque lo fui. Cuando creí que ese sueño era verdadero... y ni siquiera veía las piedritas (o piedrotas) en el arroz.

Todo pasa por una razón, y quizá hoy no sería tan feliz de no haber pasado por lo que pasé.