Te odio.
Te odio porque aunque quiera alejarme, siempre vuelves a aparecer en mi mente.
Te odio por ser tan agradable y encantador.
Odio que siempre sonrías, y que intentaras hacerme sonreír.
Odio tus labios cuando no los puedo besar.
Odio que nadie me haya gustado mas que tu.
Odio tu sonrisa que siempre me hacía sonreír.
Odio tus manos que estaban siempre tibias y la sensación de tus brazos rodeándome, protegiéndome.
Te odio porque no puedo odiarte, porque con cada "te odio " que te digo siento que te vuelvo a querer.
Te odio por haber sido mi todo.
Te odio porque te fuiste. Te odio por estar con ella.
Te odio por haberme mentido, los amigos no se quedan después de una relación, se van con el amor de tu vida.
Odio tus labios, tu espalda, tu forma de amar, tan perfecto, tan tu... tan único, tan inolvidable.
Te odio porque me da miedo pensar que aun te amo, porque no podré encontrar a alguien como tu.
Porque eres feliz a costa de mi felicidad. Te odio porque quiero que seas feliz aun si no es conmigo.
Pero te amo... tal vez siempre te amaré, aunque te vayas y me vaya, aunque no pueda volver a decírtelo.
Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. Si piensas que lo que escribo se trata de ti, déjame decirte que eres muy egocéntrico(a). Bienvenido a mi rincón personal: cursi, melancólico y dramático como yo.
miércoles, 16 de septiembre de 2015
Te amé
No te diré que nadie puede amarte más que yo. Porque es probable que alguien te ame más, o puede que alguien te ame mejor, o que te ame como quieres ser amado. Lo que si es cierto es que nadie te amará como yo, y yo te amé tal y como me nació amarte. Te amé con toda la fuerza y la pasión que pude, y así intenté demostrarlo. Tal vez no fue lo que esperabas o lo que hubieras querido, pero intenté que fuera lo mejor de mi. Te di las canciones más bonitas de mis grupos favoritos, mis sonrisas mas sinceras, mis abrazos más cálidos, mis besos más cariñosos. Mis mejores días del tiempo que pase contigo también. Tal vez no correspondí como querías a tus atenciones, lo siento mucho. No cuenta mucho la intención, pero lo intenté, intenté corresponder bien. Nunca pude tenerte conforme con respecto a eso, y es triste, pero ¡oye! Yo no pedí que te sacrificaras por mi, yo tal vez ni siquiera lo merecía, pero fue tu decisión y me hiciste muy feliz con cada cosa que hiciste por mi, pero no supe agradecértelo y lo siento, pero no puedes culparme. Toma en cuenta que podría decir que tampoco sirvió de nada lo que yo hice por ti (poco o mucho) pues me viste como una malagradecida. Pero nunca digas que no te quise o que no te di lo mejor de mi, porque eso es tal vez lo único que hice y no me arrepiento. Te deseo lo mejor, pero no encontrarás a nadie que te ame como yo, y eso nadie lo puede negar.
Me voy
Ya me voy, ya no digo nada, puedes preguntar, no hablo de ti mas que en contadas ocasiones, casi como si no hubieras significado tanto, aunque tal vez es por eso que no hablo de ti. Porque significaste demasiado y aun lo haces. Si lo que sabes de mi es que me expreso mal, lo siento. Pero no es directamente mi intención que lo veas. Me quedo con una idea buena de ti, a pesar de lo que pueda soltar de repente acerca del daño que pudiste hacerme o de los pocos o muchos defectos que pude encontrarte después de romper. Juro que procuraré no expresarme mal de ti con las personas que llegue a conocer, y si se me escapa. una cosa mala diré algo bueno. Si tu hablas mal de mi, ni modo (aunque dudo que lo hagas) tal vez será mi karma por haber hablado mal de tantas gentes, aunque no haya mentido. Me encantaría que pudiéramos "quedar como amigos" o mas bien, conocidos cordiales. Pero es casi imposible con esta situación, sabrás ya que a ella ya no le hablo. No podía soportarlo, los perdono, o intento hacerlo, pero a veces me siento muy enojada es casi inevitable, pero procuro olvidarlos a ambos. Quisiera que al devolverte tus cosas no sea la ultima vez que te vea, pero tal vez así será. Siempre me alegrará saber que estás bien, no importa lo que pueda decir, y de ella igual. Así que me iré, y si llegas a saber de mi, haz el favor de ser gentil y no juzgarme, sería un gran detalle.
Idiota
Es duro cuando la realidad te golpea en la cara con la fuerza como para dejarte en shock, tal vez tirado en el piso después de haber estado tanto tiempo viviendo un sueño, viviendo en esa mentira que te dices todos los días para mantenerte en pie. Y vas como estúpido creyendo que tus padres se llevan bien, que tal vez discuten mucho pero es su forma de demostrarse su afecto, ¡qué tontería! Y te crees a ti mismo cuando te dices que esa persona que está a tu lado es perfecta para ti, que seguro podrían estar juntos toda la vida, aun a pesar de las señales te crees ese cuento y sonríes y piensas que tus problemas son otros muy diferentes y tal vez lo sean pero ignoras lo peor. Y te dices que esos amigos estarán ahí para ti en las buenas y en las malas. Porque recuerdas lo que te dijo alguien: tus amigos estarán aun si terminas esa relación de pareja que atesoras. Pero de pronto un día descubres que el matrimonio de tus padres está lleno de violencia y agresión, que ( tal y como siempre te lo dijeron) esa persona que está o estaba a tu lado es libre y se irá, y que entre todo esto tu amiga a quien le diste toda la confianza se perdió y nunca tiene tiempo para ti, ni siquiera para preguntar como estas. Y la realidad no para ahí te prepara mas sorpresas y te quedas con cara de idiota sin saber que hacer. Tu amiga ahora está con tu ex, con la persona a la que le diste tantos días y noches, todo de ti, tus poemas, tus suspiros y la realidad se ríe de ti. Y no haces nada. Idiota.
Ella
Yo sé que me equivoqué, mentí y callé. Si me dijeras que no te haz enamorado e ilusionado con él como no lo haz hecho antes, no te lo creería. Porque dudo que antes hayas conocido a alguien tan maravilloso como él, y estando a su lado es difícil no enamorarse e ignorar que es no solo agradable, cálido, atento, sino también guapo.A menos que fueras una tonta y sé que no lo eres. Y me duele también pensar que el puede enamorarse de ti, porque eres genial, y bonita y franca y tal vez mas interesante que yo. No puedo evitar compararme y pensar que él también lo hace, incluso tal vez sin querer hacerlo. Eres mas afortunada, lo haz tenido tanto tiempo como amigo y ahora como novio. Me duele tanto, y justo ahora que te vas a ir no puedo dejar de pensar en él aún después de pensar que casi lo había superado, si tan solo hubiera salido con otra persona, alguien que no fuera tan especial para mi, tal vez esto sería más fácil. Pero de todas las personas ¡tenías que ser tu! Y duele como no me había dolido nada nunca antes, como una maldita flecha atorada en el corazón, que no me mata y solo lastima. Y pienso en lo felices que son los dos, porque tienen cosas en común (tal vez mas que él y yo) y se llevan bien y están juntos, ¡joder! ¡están juntos! No me digas que te duele igual o más que a mi, porque ni de chiste puede ser verdad. Tu lo tienes a él, aun si les molesta lo que diga o piensa la gente, se tienen el uno al otro para apoyarse. Y si no lo hacen que idiotas, bueno... tal vez lo sean de cualquier forma. Hoy me duele incluso respirar porque pienso en que pude haber hecho mas y no lo hice, o tal vez así tenían que ser las cosas pero ¿porqué? no lo se. Solo se que lo sigo queriendo y a ti también y quiero que estén bien, pero también quiero que lo de ustedes no funcione, quisiera volver a tener una oportunidad, pero las cosas no pueden volver a ser como antes.
Bonita
Como la vez que viniste a mi casa y te veías realmente guapa y sentí celos de tu cabello rosa y el maquillaje en tus ojos que te hacían ver aun mas guapa de lo que eres. Y te veías tan bonita que dolía y no sabía porqué. Incluso mis sobrinos se quedaron embelesados mirándote y eso me dolió, pero no dije nada. Yo pensé que me vería genial. Y lo creí por unos días, con mi cabello verdeazulado. Pero tu te veías mejor, también ese día que fuimos con los amigos y te pusiste un vestido, parecías una muñeca y yo quería ser tu y verme linda, pero solo estaba enojada porque era tarde y me jalaste el pelo al peinarlo y me dejaste sorda al lavarlo. Pero te defendí, dije que todo era mi culpa y fui hostil con él, sin darme cuenta en la situación delicada que estaba nuestra relación. Y hoy pienso que tal vez ese día el te vio y se dio cuenta que eres bonita y tal vez tu le sonreíste como algo más que una amiga, tal vez desde entonces y tal vez sin querer pensaste en él cuando te pusiste ese vestido. Eras especial para mi, igual que lo era él, y nunca tuve celos de su amistad, de todos menos de ti. Debí saber que todo era un mal presagio desde que no llegaste a desayunar a mi casa ese día que dijiste que vendrías y me volví loca arreglando la casa. Mi madre tenía razón, no volveré a abrir las puertas de mi casa, siempre se van... o me golpean cuando menos lo espero.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)