Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. Si piensas que lo que escribo se trata de ti, déjame decirte que eres muy egocéntrico(a). Bienvenido a mi rincón personal: cursi, melancólico y dramático como yo.
miércoles, 16 de septiembre de 2015
Bonita
Como la vez que viniste a mi casa y te veías realmente guapa y sentí celos de tu cabello rosa y el maquillaje en tus ojos que te hacían ver aun mas guapa de lo que eres. Y te veías tan bonita que dolía y no sabía porqué. Incluso mis sobrinos se quedaron embelesados mirándote y eso me dolió, pero no dije nada. Yo pensé que me vería genial. Y lo creí por unos días, con mi cabello verdeazulado. Pero tu te veías mejor, también ese día que fuimos con los amigos y te pusiste un vestido, parecías una muñeca y yo quería ser tu y verme linda, pero solo estaba enojada porque era tarde y me jalaste el pelo al peinarlo y me dejaste sorda al lavarlo. Pero te defendí, dije que todo era mi culpa y fui hostil con él, sin darme cuenta en la situación delicada que estaba nuestra relación. Y hoy pienso que tal vez ese día el te vio y se dio cuenta que eres bonita y tal vez tu le sonreíste como algo más que una amiga, tal vez desde entonces y tal vez sin querer pensaste en él cuando te pusiste ese vestido. Eras especial para mi, igual que lo era él, y nunca tuve celos de su amistad, de todos menos de ti. Debí saber que todo era un mal presagio desde que no llegaste a desayunar a mi casa ese día que dijiste que vendrías y me volví loca arreglando la casa. Mi madre tenía razón, no volveré a abrir las puertas de mi casa, siempre se van... o me golpean cuando menos lo espero.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
No te quedes con las ganas y cuéntame qué opinas.