sábado, 16 de noviembre de 2013

La fiesta

Llegamos a la fiesta. Me sentía tan extraña… como si fuera a entrar a un mundo completamente diferente a donde había estado siempre.  Había mucha gente (bueno, no tanta según tu) ese tipo de gente que siempre veo y me pregunto “¿qué se sentirá ser como ellos?” rodeado siempre de gente, saludando personas cuando salen por la calle… que sale de noche… no sé… suena un poco como tu. Pero verlos a todos ahí en esa fiesta, con tanta gente, se me hizo algo superficial.

Te di una sonrisa, no quería que notaras que me sentía extraña. Entramos, saludamos a algunos conocidos tuyos. Tu amigo que dices que conoce aún mas gente que tu. Me dijo que te cuidara, que valías la pena. Me dio gusto ver que muchas personas te estiman.

Seguía sintiéndome extraña. Volteé al cielo, la luna se veía hermosa. Pensé que me gustaría más caminar por un jardín con pocas luces contigo, donde la luna fuera la luz más brillante.

De no ser por estar contigo, me hubiera sentido completamente fuera de lugar. Quería una cerveza…. O algo. En un principio quería bailar, es decir… la música estaba a todo volumen y las luces parecían alegres. Tu movías tu cuerpo al ritmo de la música, y querías que te acompañara. Yo me sentía extraña.

Bebimos, yo bebí rápido, estaba aburrida, quizás eso ayudaría a ver las cosas de otro modo. Comencé a bailar, y a sonreír… y a quererte besar. Observé a todos, había muchos grupitos, como pequeños mundos diferentes. Se me hizo extraño. Esto no era mi idea de una fiesta.

De pronto me quedé ahí apartada de todos, tu estabas con tus amigos. Quise bailar y me di cuenta que no le encontraba sentido a esa música, no sabia como bailarla. Rayos, en verdad la odiaba. Yo quería bailar, pero la música no ayudaba.

Quería ir a otro lado. Bailar contigo y cantar. Tus amigos dijeron que no podían. Solo nos quedamos por ahí, platicando… y esa fue mi parte favorita de la noche. Contigo hablando de nosotros, de la vida, sintiéndonos tan juntos e inquebrantables. Quisiera guardar para siempre ese momento en mi mente.


miércoles, 30 de octubre de 2013

Cambios de ánimo

Por un momento creí que todo iba bien. Me senti en confianza siendo yo. La chica que escucha la radio, que quizá no habla mucho, pero es interesante conocer. Esperaba a alguien para hacer tareas. La tarde pintaba bien. Ya habia comido y comia dulces mientras esperaba.

Esperé, 15, 20 minutos, media hora... no llegó. Bueno, quizás pueda ir a la biblioteca a leer un libro. Más tarde veré a otra persona.

Y entré en la biblioteca y leí unos cuentos bastante interesantes de Gabriel Saucedo. Me sentía bien, recibí un mensaje de mi novio y sonreí.

La otra persona llegó tarde y mientras llegaba mi mente se encargó de tirar a la basura mi buen ánimo. Si, pensé muchas cosas, que fué mala idea ver a todas estas personas en tiempo y horario diferente, como si no tomara en serio mi carrera, que de esta forma no lograría aprender lo que se supone debo aprender con esto.

Pensé en irme de una vez, pero de repente llegó y no pude escapar. Se despidió de sus amigos y la envidié porque ella puede relacionarse con otras personas y hace que parezca tan sencillo... Pero ya nos lo dijo una vez, ella no tuvo una infancia de soledad. Así quien no...

El nudo en mi garganta se desvaneció rápidamente, quizá ahora tengo práctica en eso. Me ayudó con mi tarea y nos fuimos camino hacia la parada. Hicimos un poco de plática, quizás si voy mejorando.... Antes de llegar a la parada ella encontró a sus amigos y nos despedimos. Al subir al transporte me puse a pensar en mi novio y que él se lleva bien con la persona de la que me acababa de despedir. Quizá si él hubiera estado en mi lugar se habría portado muy diferente, más cálido. él no le da miedo.

Los amigos de mi novio me agradan, la vez que salimos con ellos me trataron como parte de la familia y yo fui capaz de soltar algunas palabras, más de lo que hubiera logrado antes.

En fin... mi estado de ánimo cambió de un momento a otro. La voz oscura que me habla en mi cabeza a veces me tiró. Ella sabe como hacerlo. Mi pedazo de oscuridad. Suele salir cuando empiezo a elevar mi mente y sostener una sonrisa ante la vida. Aunque quizá cada vez es más fácil echarla o al menos sobrellevar sus lamentos estruendosos. Quizá poco a poco voy avanzando...

sábado, 17 de agosto de 2013

Mi casa

Me gusta pasar tiempo contigo cielo, es muy agradable sentir que alguien me escucha. Contigo me siento cómoda. Aunque no tengamos dinero, solo paseamos y es lindo.

Casi siempre estamos por tu casa. No es que no me guste, de hecho me gusta ese lugar, cerca de la unidad en la que vives se está muy tranquilos. Incluso a veces vamos a tu casa y tus padres son amables conmigo. Pero.... se me hace un poquito injusto estar casi siempre de ese lado :(.

Me gustaría poder invitarte a mi casa, ver una película, te prepararía palomitas de maíz caseras :3
pero.... no se, es raro que alguien venga a mi casa. No solemos traer muchas visitas, y mi madre no creo que viera con muy buenos ojos tenerte aquí tan seguido, por algunas cosas que han pasado con antiguos novios de mis hermanas.

Esta semana ha sido cansada y la verdad no quisiera ir muy lejos. Por eso se me antoja mas que nunca que vinieras a mi casa y que pasáramos un rato agradable aquí. Sé que no te sentirías muy cómodo, porque te da cosa conocer a mis padres (sobre todo a mi papá). Pero pienso que sería justo, es decir.... tus padres ya me conocen y ya me ha tocado el turno de ponerme nerviosa en tu casa.

Imagino que vienes y conoces a mi madre, a mis hermanos... incluso platicas con ellos. Te llevas bien con todos, eres agradable.... yo creo que les caerías bien.

En fin.... quizás eso sea poco probable por ahora, así que tendré que salir, no podré evitar la fatiga.... ni modo, lo importante es estar contigo. :)

domingo, 7 de julio de 2013

¿Qué es lo que no me dices?

Quizás... es solo mi imaginación... pero a veces me da la impresión de que hay algo que te molesta de mi...
Quizás esas cosas que dices y que publicas, no siempre tienen que ver conmigo... pero igual me preocupa saber que te pone triste, las cosas que te ponen mal y hacen temblar tu estabilidad emocional y hacer algo.

¿Y si fuera yo?? quisiera que me lo dijeras, que habláramos de ello... y así podríamos resolver las cosas, quizás te sentirías más tranquilo y yo también.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Lo Que Soy y lo Que No Soy

De pronto me encuentro con que ni siquiera a través de las redes sociales, sin tener que ver a las personas frente a frente me he podido dar a notar.
Pero asi ha sido siempre, al menos en el mundo real... yo, soy siempre la que está allá en aquél rincón que nadie ve, mientras los demás se ocupan de vivir sus vidas. Comparten sonrisas, bromas, conflictos.
Y yo... simplemente soy una espectadora.
Aunque a veces no me importa. Simplemente me volteo y empiezo a encerrarme en mi. A nadie le importa después de todo... y he pasado buenos momentos conmigo misma. Y es cuando me repito: "no necesito de nadie, yo puedo sola"

Pero no, después me doy cuenta que de nuevo me he quedado observando a aquellas personas que les es fácil hablar con los demás, que resultan agradables, aquellos a quienes siempre buscan las demás personas. Y pienso que sería genial ser asi.
Pero ¿a quien engaño? ni siquiera me resulta fácil decir un "buenas tardes"... mucho menos hablar asi, tan abiertamente con los demás.

Eso es lo que soy... la chica introvertida, invisible... lo que no soy es esa persona que siempre está rodeada de gente, que es alegre y parlanchina...

sábado, 25 de mayo de 2013

Analizando y recordando...

Después de pasar meses enteros odiando y temiendo a alguien a quien un día juré amar, me decidí a perdonar... y a dejar ir, dejar de temer. Porque después de todo no creo que se atreviera a hacerme daño... o no más del que me causó antes.

Pero un día cualquiera me topé con unas fotos... y pensé: después de todo algo en esa persona me llamó la atención.... y así fue, supongo que su personalidad tan marcada... las cosas que decía, era como un obscuro poeta. Me llenó de sueños y de ilusiones acerca de un amor verdadero, mejor que el de las películas. Y yo... quizá por mi inocencia o quizá fui tonta... lo creí. Creí todas y cada una de las cosas que decía. Para mi no había mas verdad que su verdad, o como me gustaba llamarla: "nuestra verdad"... jamás lo fue  Ni fue nuestra, ni fue verdad.

Pero en fin... al encontrarme con su recuerdo, me puse a pensar en todas esas personas que quieren tratarlo como a un amigo... quizás hubiera sido menos doloroso ser su amiga. Así no habría tenido que escuchar sus mas oscuros secretos, esos que me confesaba o me inventaba. Igual me alegra no tener que acercarme a él de nuevo. Porque jamás... jamás ni en mil años, ni aunque yo misma enloqueciera podría volver a confiar en él. Vaya, ni siquiera le creería el "buenos días".

No niego que fui feliz en algún momento, porque lo fui. Cuando creí que ese sueño era verdadero... y ni siquiera veía las piedritas (o piedrotas) en el arroz.

Todo pasa por una razón, y quizá hoy no sería tan feliz de no haber pasado por lo que pasé.