Llegamos a la fiesta. Me
sentía tan extraña… como si fuera a entrar a un mundo completamente diferente a
donde había estado siempre. Había mucha
gente (bueno, no tanta según tu) ese tipo de gente que siempre veo y me pregunto
“¿qué se sentirá ser como ellos?” rodeado siempre de gente, saludando personas
cuando salen por la calle… que sale de noche… no sé… suena un poco como tu.
Pero verlos a todos ahí en esa fiesta, con tanta gente, se me hizo algo
superficial.
Te di una sonrisa, no quería
que notaras que me sentía extraña. Entramos, saludamos a algunos conocidos
tuyos. Tu amigo que dices que conoce aún mas gente que tu. Me dijo que te
cuidara, que valías la pena. Me dio gusto ver que muchas personas te estiman.
Seguía sintiéndome extraña. Volteé
al cielo, la luna se veía hermosa. Pensé que me gustaría más caminar por un
jardín con pocas luces contigo, donde la luna fuera la luz más brillante.
De no ser por estar contigo,
me hubiera sentido completamente fuera de lugar. Quería una cerveza…. O algo.
En un principio quería bailar, es decir… la música estaba a todo volumen y las
luces parecían alegres. Tu movías tu cuerpo al ritmo de la música, y querías
que te acompañara. Yo me sentía extraña.
Bebimos, yo bebí rápido,
estaba aburrida, quizás eso ayudaría a ver las cosas de otro modo. Comencé a
bailar, y a sonreír… y a quererte besar. Observé a todos, había muchos
grupitos, como pequeños mundos diferentes. Se me hizo extraño. Esto no era mi
idea de una fiesta.
De pronto me quedé ahí apartada
de todos, tu estabas con tus amigos. Quise bailar y me di cuenta que no le
encontraba sentido a esa música, no sabia como bailarla. Rayos, en verdad la
odiaba. Yo quería bailar, pero la música no ayudaba.
Quería ir a otro lado. Bailar
contigo y cantar. Tus amigos dijeron que no podían. Solo nos quedamos por ahí,
platicando… y esa fue mi parte favorita de la noche. Contigo hablando de
nosotros, de la vida, sintiéndonos tan juntos e inquebrantables. Quisiera
guardar para siempre ese momento en mi mente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
No te quedes con las ganas y cuéntame qué opinas.