De pronto, un día cualquiera, explotó sobre nosotros una
verdad que yo había escondido quizás por no hacerte daño, quizás por evitar un
mal rato.
Después de unos días de no hablar casi nada, mientras me
sentía fatal y culpable, imaginando y temiendo que quisieras alejarte de
mi. Hoy nos vimos, yo preferí hablar en persona y me prometí a mi misma que no
me quedaría callada como siempre.
Fue una tarde larga y triste. Me dijiste que te había
decepcionado, que ya no confiarías igual en mi, pero que quizás con el tiempo
podrías recuperar esa confianza. Eso me tranquilizo un poco, pero aún tenia
guardado algo. Dijiste que no tenia porque ocultarte nada, que quizá tu como mi
novio podrías haber hecho algo en su momento. Tienes razón, no te había dado tu
lugar como mi compañero. En realidad fui egoísta y no pensé en tus
sentimientos. Y me doy cuenta hasta ahora, de que tu siempre piensas en mi, que
siempre te preocupas de mis necesidades y mi bienestar. Que muchas veces me haz
puesto a mi por encima de otras personas, incluso de ti.
De pronto nos cubrió un silencio casi tranquilizador, pero
en mi mente no dejaba de pensar que aun no había sido completamente sincera
contigo y se que debía confesarlo en ese momento o sería mucho peor y no podría ocultarlo
por mucho tiempo, ademas es cierto lo que dices de que mereces la verdad...
siempre. Y entonces fue cuando dijiste, casi como si leyeras mis pensamientos, que si había otra cosa que debía decir, era el momento... y entonces lo dije... de la forma
mas suave que pude. Al terminar de hablar y tu estabas agachado, cabizbajo... pude oír que llorabas y eso me dolió mucho, aunque por otro lado también me sentí liberada al haber
sido sincera. No decías nada y habían pasado 10 minutos, quizás mas o menos,
pero a mi se me hizo eterno. No decías nada y no me gustaba, quería que me
dijeras lo que fuera. Incluso que me reclamaras. Después de mucho insistir, de
pronto te levantaste y dijiste: ¿ te parece bien haberme engañado todo este
tiempo? y te fuiste... yo te seguí y me volví a sentar junto a ti. Sin saber que
decir en mi defensa, solo pensaba que fui
muy tonta y que lo ultimo que hubiera querido era verte llorar así por mis
errores. Me arrepiento tanto de no haberte dado tu lugar. Entonces te levantaste e intentaste irte. Dijiste lo que tanto temía: que ya no querías seguir sufriendo por mis errores. Que la
poca confianza que aun quedaba se fue. Ya ni siquiera creías en mi amor. Que
quizá sería mejor alejarnos. Yo me sentí morir, pero pienso que cada vez te hago
mas daño y que lo que mas quiero es que seas feliz. Te lo dije, pero continué siguiéndote los pasos mientras intentabas irte de allí y dejé en claro que no
quería dejarte ir, a menos que me dieras
una esperanza de que esto no ha terminado. Porque seria la peor forma de que
acabe. Dijiste que parecerías un idiota si
pasabas por alto mis mentiras.
Hacía frío y aun en esa situación te preocupó que yo estuviera bien así que me dijiste que me abrigara. Te paraste frente a mi como esperando a ver si decía algo mas y yo, cabizbaja y abatida dije que no podía asegurarte no hacerte daño de nuevo porque las veces que lo he hecho ha
sido sin querer. Pero que me esforzaré, dije que lo sentía una vez mas y lo tonta que había sido en el pasado. Tu respondiste que creías haber encontrado a la indicada, pero que te
equivocaste. Eso me dolió en el alma. Te supliqué una oportunidad, que no me dejaras ir y al fin dijiste que a pesar de sentirte idiota no querías dejarme ir. Que
obviamente ya no confías igual en mi pero que podemos intentarlo. Nos dimos un
abrazo y comencé a llorar mas. Pienso que esta vez me esforzaré aun más,
porque se que vales la pena y que te lo mereces, seré sincera ahora, no te
dejare de lado y pensare mas en ti y en tus sentimientos.
El resto de la tarde son sonrisas sin dejar de abrazarnos y
besarnos. Después de esta reconciliación, me siento dolorida un poco, pero esperanzada. Imagino que te sientes igual. Se que las cosas no podrán ser como antes y eso me duele demasiado (
y se que estar lejos de ti me habría destrozado) pero prometo que me esforzare
por recuperar aunque sea un poquito de la confianza que me tenias. Estoy
triste, pero tengo esperanza de recuperar casi por completo lo que teníamos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
No te quedes con las ganas y cuéntame qué opinas.