lunes, 17 de febrero de 2014

Mentiras

De pronto, un día cualquiera, explotó sobre nosotros una verdad que yo había escondido quizás por no hacerte daño, quizás por evitar un mal rato.
Después de unos días de no hablar casi nada, mientras me sentía fatal y culpable, imaginando y temiendo que quisieras alejarte de mi. Hoy nos vimos, yo preferí hablar en persona y me prometí a mi misma que no me quedaría callada como siempre.

Fue una tarde larga y triste. Me dijiste que te había decepcionado, que ya no confiarías igual en mi, pero que quizás con el tiempo podrías recuperar esa confianza. Eso me tranquilizo un poco, pero aún tenia guardado algo. Dijiste que no tenia porque ocultarte nada, que quizá tu como mi novio podrías haber hecho algo en su momento. Tienes razón, no te había dado tu lugar como mi compañero. En realidad fui egoísta y no pensé en tus sentimientos. Y me doy cuenta hasta ahora, de que tu siempre piensas en mi, que siempre te preocupas de mis necesidades y mi bienestar. Que muchas veces me haz puesto a mi por encima de otras personas, incluso de ti.

De pronto nos cubrió un silencio casi tranquilizador, pero en mi mente no dejaba de pensar que aun no había sido completamente sincera contigo y se que debía confesarlo en ese momento o sería mucho peor y no podría ocultarlo por mucho tiempo, ademas es cierto lo que dices de que mereces la verdad... siempre. Y entonces fue cuando dijiste, casi como si leyeras mis pensamientos, que si había otra cosa que debía decir, era el momento... y entonces lo dije... de la forma mas suave que pude. Al terminar de hablar y tu estabas agachado, cabizbajo... pude oír que llorabas y eso me dolió mucho, aunque por otro lado también me sentí liberada al haber sido sincera. No decías nada y habían pasado 10 minutos, quizás mas o menos, pero a mi se me hizo eterno. No decías nada y no me gustaba, quería que me dijeras lo que fuera. Incluso que me reclamaras. Después de mucho insistir, de pronto te levantaste y dijiste: ¿ te parece bien haberme engañado todo este tiempo? y te fuiste... yo te seguí y me volví a sentar junto a ti. Sin saber que decir en mi defensa,  solo pensaba que fui muy tonta y que lo ultimo que hubiera querido era verte llorar así por mis errores. Me arrepiento tanto de no haberte dado tu lugar.  Entonces te levantaste e intentaste irte. Dijiste lo que tanto temía: que ya no querías seguir sufriendo por mis errores. Que la poca confianza que aun quedaba se fue. Ya ni siquiera creías en mi amor. Que quizá sería mejor alejarnos. Yo me sentí morir, pero pienso que cada vez te hago mas daño y que lo que mas quiero es que seas feliz. Te lo dije, pero continué siguiéndote los pasos mientras intentabas irte de allí y dejé en claro que no quería dejarte ir,  a menos que me dieras una esperanza de que esto no ha terminado. Porque seria la peor forma de que acabe.  Dijiste que parecerías un idiota si pasabas por alto mis mentiras.

Hacía frío y aun en esa situación te preocupó que yo estuviera bien así que me dijiste que me abrigara. Te paraste frente a mi como esperando a ver si decía algo mas y yo, cabizbaja y abatida dije que no podía asegurarte no hacerte daño de nuevo porque las veces que lo he hecho ha sido sin querer. Pero que me esforzaré, dije que lo sentía una vez mas y lo tonta que había sido en el pasado. Tu respondiste que creías haber encontrado a la indicada, pero que te equivocaste. Eso me dolió en el alma. Te supliqué una oportunidad, que no me dejaras ir y al fin dijiste que a pesar de sentirte idiota no querías dejarme ir. Que obviamente ya no confías igual en mi pero que podemos intentarlo. Nos dimos un abrazo y comencé a llorar mas. Pienso que esta vez me esforzaré aun más, porque se que vales la pena y que te lo mereces, seré sincera ahora, no te dejare de lado y pensare mas en ti y en tus sentimientos.

El resto de la tarde son sonrisas sin dejar de abrazarnos y besarnos. Después de esta reconciliación, me siento dolorida un poco, pero esperanzada. Imagino que te sientes igual. Se que las cosas no podrán ser como antes y eso me duele demasiado ( y se que estar lejos de ti me habría destrozado) pero prometo que me esforzare por recuperar aunque sea un poquito de la confianza que me tenias. Estoy triste, pero tengo esperanza de recuperar casi por completo lo que teníamos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

No te quedes con las ganas y cuéntame qué opinas.