A veces quisiera golpearte. Porque de alguna forma que aún no logro comprender te metiste en mi vida y en mis pensamientos.
Llegaste lleno de sonrisas, de una mente genial que me hace plantearme todo de nuevo. Revolucionaste mis ideas y yo te dejé hacer y deshacer. De alguna forma también intentaste salvarme, yo no se de que.
Y caí. Y en un principio pensé que jugabas y pensé que sería divertido jugar también. Pero esto dejó de ser un juego, al menos para mi.
Y ahora ya no puedo dejar de pensar en ti. Y en lo que no va a ser, porque no serás libre, podría jurarlo.
¿tu piensas en mi? ¿O soy una mas de las personas que se maravillaron con tu sonrisa coqueta y tus palabras llenas de una necesidad de amar y ser amado como si no hubiera nada más que tu y todas esas historias que suenan tan fantásticas?
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