sábado, 28 de abril de 2018

Felicidad

¿Alguna vez haz llorado de felicidad?

Hoy fue un día especial. No fue demasiado extraordinario, de hecho fue normal.

Pero en un momento, en un lugar común y corriente, lleno de personas comunes y corrientes, te miré sonreír. Observé la curvatura de tus labios, tu piel caramelo y tus ojos que me decían que te sentías dichoso. Y luego de mirarnos por unos momentos parpadeaste mirando hacia otro lado, en ese gesto tímido que me encanta y no pude evitar abrazarte y susurrarte al oído un "te amo" sincero y apasionado.

No podía dejar de sonreír, sintiendo el calor de tu cuerpo justo junto al mío, percibiendo tu perfume, sintiendo tanto amor y pensé que es ese preciso momento, no necesitaba nada más. Sentí a mi corazón querer explotar de felicidad y solo pude reir al tiempo que mis lágrimas expresaban lo feliz que era. Me preguntaste qué tenía. Yo te abracé más fuerte y te dije "soy muy feliz".

Y nos fundimos en un abrazo, de esos que te reponen y te hacen olvidar cansancio, preocupaciones, penas. Y solo te dan alegría y bienestar.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

No te quedes con las ganas y cuéntame qué opinas.